¿SE PUEDE ABRAZAR UN LIBRO? CUANDO LO “NORMAL” SE VUELVE “EXTRAORDINARIO”

Hoy hemos vuelto a crecer y ¡muuuucho!

Más, mucho más incluso que lo que lo hizo la curva del coronavirus en su momento más álgido.

Esta mañana gracias a las siete clases de 5 años del Colegio Malvar de Arganda del Rey que eligieron como causa solidaria a la fundación El sueño de Vicky en favor de la investigación sobre el cáncer infantil; hemos crecido en “esas cosas” no visibles más que para los ojos del corazón.

¿Se puede abrazar a un libro?

¡Sí se puede!

Doy fe de ello. Todavía tengo en la retina la imagen de una niña de cinco años abrazando a su libro como si fuera su muñeca más preciada, sosteniéndolo entre sus brazos y acunándolo al mismo tiempo que mantenía sus ojitos cerrados para, quién sabe, no despertar de su sueño.

Y si hablamos de sueños o de deseos, aquí os dejo algunos de los más significativos que est@s pequeñ@s han dejado por escrito como testimonio para los que vengan por detrás y no hayan vivido “esto” (como dice uno de ellos) en los siete ejemplares que llevan por título Los deseos de un gran equipo .

Sus deseos nos recuerdan cómo lo “normal” se puede volver “extraordinario”. Por eso no me cansaré nunca de realizar todos los días mi “momento-agradecimiento” a la hora de comer para recordarme y recordar a mi familia lo importante que es SABER VALORAR lo que tenemos HOY y estar agradecidos por ello porque mañana…Mañana será otro día…

PRESENTACIÓN DE LIBROS “DIFERENTE Y COHERENTE”

Una vez más las cosas no siempre suceden como a todos nos gustaría.

El pasado viernes, mientras estaba realizando la entrega presencial en el Colegio Sagrado Corazón Padres Capuchinos, estaba teniendo lugar al mismo tiempo en el Colegio Balder la entrega de los libros solidarios escritos por los alumnos de 5 años, 4º de Primaria y 1º de la ESO en favor de Acción Alegra para colaborar con el proyecto Togo.

Durante todo el curso escolar en el Colegio Balder no han permitido la entrada a ninguna persona ajena al centro y, a estas alturas del curso, CEN con C no iba a ser la excepción que confirma la regla; de modo que les acercamos  los libros hasta la entrada del centro y fueron sus propias tutoras las que se encargaron de realizar las presentaciones.

Estoy convencida de que a ellos, tanto como a mí, les hubiera encantado disfrutar de una presentación al estilo “como siempre” o, al menos “como casi siempre” pero hay que aceptar y saber amoldarse a las circunstancias.

Este centro, a la hora de decidir cómo presentar los libros, ha sido totalmente coherente con su actuación a lo largo del curso siendo precisamente esa coherencia con lo que pensamos, sentimos y hacemos lo que nos otorga el respeto hacia nosotros mismos en primer lugar y por ende el de los demás.

Por eso hoy, a pesar de no haber tenido la presentación de sus libros, comparto con vosotros las fotografías de familia que sus profes me han hecho llegar:

LOS “INCONDICIONALES” DE CEN CON C

“Los incondicionales” en CEN con C son esas personas que están ahí desde que el proyecto llegó a sus vidas y lo viven y lo sienten como un regalo. La mayoría lo han visto crecer a lo largo de más de una década ya y saben VER MÁS ALLÁ de la simple publicación de unos libros. A “mis incondicionales” los siento como padres y madres adoptivos de “este cuarto hijo” que la vida un día me puso en mi camino. Ellos refuerzan, años tras año, ese sexto sentido que me dice que sí, que MERECE LA PENA seguir apostando por este proyecto aunque no siempre el viento sople a favor. Ellos, con su participación, con sus palabras de agradecimiento y admiración hacen que este proyecto siga creciendo no solo en número de libros publicados o de donaciones a las causas solidarias; si no en “esas cosas” no tangibles, no cuantificables, no visibles a los ojos SI NO SABES MIRAR, no palpables pero que palpitan en tu corazón y te proporcionan momentos de dicha afortunadamente imposibles de describir porque están hechos para ser VIVIDOS y no para ser contados ni descritos.

Una de estas personas es Marta del Colegio Sagrado Corazón Padres Capuchinos que todos los años colaboran con AFAS (Asociación Franciscana de Apoyo Social).

Ayer estuve con ella un año más para hacer entrega de casi una sexagena de ejemplares a alumn@s de 1º de la ESO que ella sola se encarga de organizar y coordinar.

Durante la entrega del ejemplar de regalo solo les pido una cosa: “no tocar el libro hasta que el/la último/a compañero/a lo tengo en sus manos”. Aparentemente algo sencillo pero… ¡son tantas las ganas que tienen TODOS de ver su cuento! que, esperar pacientemente la entrega de casi 60 ejemplares, se les hace una eternidad. Ya lo dijo en su día Einstein: “el tiempo es relativo” o, lo que es lo mismo, “el tiempo que dura un minuto depende del lado de la puerta del baño en que te encuentres”.

Tras la entrega de libros, que al final no se hizo tan larga porque en lugar de llamarles por su nombre y apellidos, leo el título del cuento que escribieron en su día (donde, hay de toooodos los colores como en la viña del Señor), nos hicimos nuestra habitual foto de familia en una escalinata de lujo.

 

Y para lujo la frase que me regaló Marta antes de irme:

“Solo el año pasado por demasiada carga de trabajo no participé en CEN con C pero HOY tengo claro que dejaré de hacer otras cosas o me organizaré de otra forma pero no dejaré de ofrecerles este proyecto a mis alumnos por toda la  ILUSIÓN con la que viven todas y cada una de las fases del proyecto.”

Marta, te tomo la palabra, el curso que viene ¡CUENTO contigo!

Y ya para terminar y por eso de haber comenzado hablado de “mis incondicionales”, me gustaría hacer un agradecimiento especial a dos personas que SIEMPRE me mandan su feedback de todas y cada una de las entradas del blog: Pedro y Camino.

Gracias por ser “fans incondicionales” de CEN con C, por saber VER MÁS ALLÁ, por querer y SABER transmitírmelo porque no todo el mundo tiene el don o la capacidad de saber cómo hacerlo y eso IMPORTA… ¡claro que IMPORTA!

LOS NIÑOS DE PELO RIZADO

Todavía recuerdo cuando, de pequeña,  mi madre “en días especiales” me hacía “la toga” para dormir por la noche con el fin de domar mis rizos y obtener así una “preciosa melena lisa”. No es que yo renegara de mis rizos pero ella, con toda su buena intención, nada más salir de la ducha tenía por costumbre cepillarme el pelo una y otra vez para luego enchufarme el secador eliminado así cualquier posibilidad de que nacieran en mi cabeza, de forma natural, “rizos perfectamente definidos”.

Por eso hoy, al leer el cuento Los niños de pelo rizado escrito por Nuria, madre de Oli de 11 años afectada de cáncer, colaboradoras ambas de ASION (Asociación Infantil Oncológica de Madrid); no puedo sentirme más orgullosa de mis rizos y ondearlos bandera al viento como muestra de apoyo a Los-niños-de-pelo-rizado que no nacieron con ellos “de serie”.

Os copio aquí un extracto de este precioso cuento que forma parte, junto con el resto de cuentos escritos por niñ@s de cinco clases de 4º de primaria y siete de 6º de primaria del Colegio Zola, de los 12 ejemplares distintos que hemos presentado esta mañana en el colegio para colaborar con ASION:

[…]Es curioso que el pelo de un niño con cáncer es como un medidor del estado de su enfermedad: mientras está enfermo su pelo desaparece de repente, como la vida que llevaba hasta ese momento, y cuando el tratamiento acaba, y la enfermedad se cura, el pelo vuelve a salir poco a poco, igual que poco a poco vuelven los momentos que había perdido, y va recuperando su vida normal: ir al cole, jugar, correr, ir al cine, viajar, reír sin parar.

[…]Las células del pelo están naciendo y creciendo continuamente pero, en cuanto aparecen, la quimio acaba con ellas y no son capaces de generar pelo. Así, un mes y otro mes y otro mes. Nada, no hay manera. Así que se entrenan y entrenan, y se van haciendo fuertes para generar pelo como sea, porque ellas lógicamente son muy cabezotas, por algo las pusieron en la cabeza. Y hay un día que la quimio acaba, porque ese niño o niña se ha curado, y las células del pelo están tan cachas de tanto entrenarse y entrenarse tantos meses intentando fabricar pelo, que fabrican un pelo fuerte, brillante, precioso. Un pelazo, vamos.

Y resulta que muchas veces ese pelo sale rizado. Porque las células del pelo rizado son más fuertes. Exactamente igual que los niños en cuyas cabezas salen.

[…]La vida es como un pelo rizado: a veces va para arriba y todo va bien y te sientes feliz, pero a veces da un giro, y las cosas se retuercen y se complican, y sientes que todo va para abajo. Lo importante es no mirarla de cerca ni distraerse demasiado con tanto sube y baja, sino alejarse un poco y ver que, tanta vuelta y tanto lío, es lo que le da sentido, y lo que la hace tan divertida y bonita.

Ilustración del cuento: Oli (11 años),

Niña de Pelo Rizado y amiga de ASION

Os dejo aquí también las fotos de familia con muuuuchas cabezas, algunas de ellas de niñ@s de pelo rizado que, como yo, nos sentimos agradecidos a la vida por no haber tenido que entrenar a nuestras células del pelo a base de quimio para poder lucir nuestros propios rizos. Como me gusta decir y recordarme día a día:

“Siempre hay algo que agradecer y valorar en cada una de las pequeñas cosas que nos suceden, nos gusten o no…”

UN MÁGICO DÍA DEL LIBRO

Un año más ¡reto conseguido! La primera presentación oficial de los libros solidarios CEN con C ha tenido lugar hoy, 23 de abril, Día del Libro.

Han sido 14 presentaciones mágicas por muchos motivos:

El primero de ellos por el espectacular amanecer que la naturaleza me ha regalado. Mientras ponía rumbo al Colegio Ntra Señora de Loreto Fesd – Madrid donde me aguardaban 14 clases de niñ@s de entre 3 y 5 añitos para recibir su ejemplar de regalo como premio a su colaboración como escritores solidarios a favor de Saniclown, he podido disfrutar de una fotografía de Madrid a lo lejos sobre un fondo de nubes color entre violáceo, anaranjado y rosado que ha cumplido con creces el dicho de “a quien madruga, Dios le ayuda”…

El segundo motivo que ha contribuido a esa magia, ha sido el hecho de poder realizar la entrega de los libros de manera PRESENCIAL. Hoy ese adjetivo cuando acompaña a sustantivos comunes como pueden ser: reunión, conversación, entrevista, curso, cita…cobra para todos los PRESENTES un sentido único envuelto en papel de REGALO y MAGIA al mismo tiempo.

El tercero ha sido el hecho de poder disfrutar de un público que “ha dado la cara” en todos los sentidos pues, al ser menores de seis años, ninguno llevaba mascarilla por lo que sus sonrisas han constituido un disfrute mágico también…

Y por último, y no por ello menos importante, porque estos 14 libros van a ayudar a que Los Payasos de Hospital de Saniclown sigan PRESENTES en las habitaciones de hospitales donde hay niñ@s que necesitan con urgencia que les pinten en sus paredes portales mágicos por los que poder escaparse una tarde…portales como el que Azucena, profe de este colegio y colaboradora de Saniclown, ha traído esta mañana para que todos los niñ@s pudieran atravesarlo (incluida mi niña interior) pues, como reza la frase que lo acompaña:

“Los libros y las puertas son lo mismo, los abres y pasas a otro mundo”.

Y no sé si a otro mundo, pero de lo sí estoy convencida es de que la edición de este año pasará a la historia como la Edición ESPECIAL Covid19.

Como decía esta mañana uno de los peques al ver la contraportada de su libro:

“¡Mi libro tiene un bicho!”

Confío en que el próximo año “el bicho” haya desaparecido por completo gracias a la MAGIA y…¿a las vacunas? WHY NOT? Como dice mi primogénito frente a la vida…TODO ES POSIBLE.

Mientras tanto sigamos valorando lo que HOY tenemos y no caigamos de nuevo en el error de pensar que, por el hecho de tener, gozar, disfrutar HOY de ciertas cosas, personas y circunstancias…, eso sea sinónimo de que vaya a seguir siendo SIEMPRE así.

Hoy agradezco no estar confinados como hace un año y haber podido disfrutar de un día tan, tan, tan mágico gracias a niñ@s y profes ¡valientes!

A la vuelta del puente de mayo tendremos el resto de presentaciones pues, por motivos de personal de la imprenta debido “al bicho”, se han tenido que retrasar un poco más de lo previsto…aunque, como les digo a los profes, “nunca es tarde si la “presentación” es buena” y además…¡¡PRESENCIAL!!

Aquí os dejo las “fotos de familia” de esta mañana “sin mascarilla” 😉

 

DOMINGO DE RAMOS, DOMINGO DE “IntroducCIÓN COVID 19”

Echando la vista atrás, siento que para mí el Domingo de Ramos o de Resurrección lo viví a la vuelta de las vacaciones del pasado “atípico verano”.

Volví como todos sumergida en un “fantástico mar de incertidumbre”, donde sentimientos como la inseguridad y el miedo acampan a sus anchas.

Por unos días, de manera inconsciente, me dejé llevar por una maraña de pensamientos negativos que iban generándose en bucle arrebatándome, poco a poco, la energía VITAL.

Pensamientos del tipo:

  • ¿Qué clase de profesores van a querer este curso, con la que tienen encima, comprometerse con un proyecto como CEN con C que es totalmente voluntario?
  • No merece la pena ni que les pregunte…
  • Este año no hay lugar para CEN con C…

HASTA QUE UN DÍA…

En una de mis meditaciones tomé conciencia real de esos pensamientos y les di la vuelta.

Para mí la meditación no es quedarme con la mente en blanco, es tomar conciencia REAL de lo que pasa por mi mente y desde ahí, si evidencio que ese tipo de discurso “no me hacen bien”, tener la capacidad de cuestionarlos y cambiarlos de manera consciente para que, al menos, jueguen a mi favor. Es decir, evitar a toda costa ser boicoteada por la mente. Y no, no se trata de engañarme ni de crearme y creerme una realidad que “me guste más”; se trata más bien de jugar mi mejor baza con las cartas que, en ese momento, la vida me ha dejado en mis manos. Así de sencillo y así de complicado al mismo tiempo.

Y, en ese instante, viví mi particular Domingo de Ramos o de Resurrección si por él entendemos algo así como “VOLVER A LA VIDA”.

De pronto mis niveles de energía vital se elevaron, me sentía totalmente “on fire”…No solo este curso iba a haber lugar para CEN con C, ¡este año tenía que haber un lugar donde “dejar todo esto por escrito”! ¡Era nuestra responsabilidad! Una idea me llevó a otra y otra a la siguiente hasta que logré, en tan solo 1 minuto de vídeo, lanzar un DESAFÍO LITERARIO COVID 19 que respondía con total claridad a la mayor de mis dudas:

  • ¿Qué clase de profesores van a querer este curso, con la que tienen encima, comprometerse con un proyecto como CEN con C que es totalmente voluntario?

¡DOCENTES Y NIÑOS VALIENTES!

Nuestros TESTimonios aportarían un “gran-hito” en la historia de la humanidad. ¿Cómo? Subiendo el volumen de nuestra voz interior para traspasar la mascarilla que nos tapaba la boca. Sería nuestro legado para los que nos iban a suceder. Nuestra causa solidaria seguiría siendo la de siempre, la de ayudar al prójimo, pero ahora ¡CON MÁS SENTIDO QUE NUNCA!

Y ….en menos de dos semanas recluté a 11 colegios, ¡53 clases nada más y nada menos! que iban a colaborar con 9 causas solidarias a través de 46 libros que hoy, “resucitan de entre las dudas que hayamos podido tener”, para demostrarnos que

¡SÍ SE PUEDE!

Aquí los tenéis:

Como cierre a la entrada de hoy, os invito a leer la INTRODUCCIÓN ESPECIAL COVID 19 que abre los 46 libros solidarios de este año para que, cuando todo esto haya pasado a la historia, aquellos que tengan la suerte de tener uno  de estos libros en sus manos, sepan en qué escenario fueron escritos.

HOY ES UN REGALO, POR ESO SE LLAMA PRESENTE

Hoy os propongo una adivinanza:

¿Qué tienen en común Kunfú Panda, Mickey Mouse, Clash of Clans, un equipo de limpieza, un buen cocinero, el diario Marca y la leucemia infantil?

Si no eres capaz de encontrar la solución aquí la tienes: Eduardo.

Si quieres conocer sus similitudes te animo a seguir leyendo.

Eduardo es el padre de Mateo. A muchos os sonará el #médulaparaMateo.

Mateo nació hace siete años y al mes de vida le diagnosticaron leucemia.

Eduardo les ha explicado esta mañana a los alumnos de 5º del CEBIP Pinar Prados de Torrejón lo que era la leucemia haciendo el símil con el juego de Clash of Clans que, para el que no lo conozca, se trata de defender tu aldea de tus enemigos; y usando una metáfora con el colegio (como el cuerpo humano) y sus distintos departamentos (a modo de las distintas partes del cuerpo).

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¿Qué pasa cuando las personas encargadas de limpiar el colegio todos los días no detectan una célula mala escondida en el salón de actos? Pues que esa célula aprovecha el descuido y empieza a hacer fotocopias de sí misma hasta crear todo un equipazo. Desde Dirección del colegio mandan al equipo de limpieza habitual pero como no consiguen ni derribar la puerta, llaman a la policía y a los bomberos y… ni por esas. Entonces, para asegurarse una limpieza absoluta y total, deciden darle “quimio” al colegio entero no vaya a ser que haya alguna otra célula mala escondida en otro lugar sin ellos saberlo. Y la “quimio” llega en forma de Equipo A, policía y bomberos con la misión de no dejar nada. Ni las cosas que servían. Por eso el colegio durante un tiempo se queda sin recursos: sin libros, sillas, mesas, etc… Y sin las células malas también.

En ese momento hay que estar muy alerta. Si estuviéramos jugando al Clash of Clans sería el momento de volver a generar nuevas defensas antes de que el enemigo volviera al ataque.

Si seguimos con el símil del colegio es cuando desde Dirección deciden hacer un trasplante de médula. Como las células se generan en la cocina (médula) deciden cambiar de cocinero. ¡No escogen a cualquiera claro! Escogen al que mejor creen que va a ser capaz de cocinar células nuevas lo más compatibles con todos los lugares del colegio.

¿Y cuánto tarda el nuevo cocinero en llegar al colegio? Pues, según nos contaba Eduardo, no llega ni a un capítulo de Mickey Mousse.  Nos contaba recordar estar en la habitación del hospital con Mateo y no llegar a la canción de las Mickey-herramientas cuando a Mateo ya le habían hecho el trasplante de médula.

Como decía Eduardo, el trasplante es la parte “fácil”. Lo complicado es encontrar un donante compatible con la persona que la necesita.

Pero Mateo lo encontró. Cuando tenía un añito y gracias a un médico de “uno de los buenos”, Antonio Pérez Martínez, Mateo se curó. Pasaron dos años muy duros pero todo salió bien. Eduardo se sintió tan agradecido que decidió dejar su trabajo como periodista en el diario El Marca y marcarse un gol en propia puerta para seguir jugando en otra liga: la de la solidaridad. Se dio cuenta lo importante que era la investigación y decidió ayudar a recaudar dinero para dárselo a ese médico de “uno de los buenos” para acabar con “algunos malos”. Primero fue colaborador de la Fundación Unoentrecienmil que es cuando nos conocimos hace tres años cuando unos peques de 5 años del CEIP Pablo Sarasate decidieron escribir cuentos para colaborar con ella.

Hoy pertenece a la Fundación Criscontraelcáncer que fundó otra mujer agradecida a la vida por haberse curado del cáncer.

AGRADECIMIENTO es la palabra que llega a mi vida desde que mi padre me acompaña, como hace Vicky con su madre Laura, desde el cielo. Es ya una costumbre en mi familia hacer una pequeña pausa a la hora de comer para agradecer el simple hecho de estar sanos. Algo que no valoramos hasta que la enfermedad llega.

Eduardo ha querido ir un poquito más allá y ha compartido con los chicos y chicas la mayor lección que ha aprendido de todo lo vivido con su peque Mateo. Y no, no es algo que dijera un gran pensador o filósofo griego ni un científico reconocido. Lo dijo el sabio Maestro Shifu en la “peli” favorita de Lucas (el hermano mayor de Mateo); Kunfú Panda:

El ayer es historia,

el futuro es un misterio,

el hoy es un regalo, por eso se le llama PRESENTE.

Eduardo se dio cuenta de que la mayoría de las personas vivimos sin darle importancia a las pequeñas cosas. Él, que pasó dos meses en una habitación minúscula con muchas más precauciones de las que ahora se toman por la pandemia del COVID, sabe bien de lo que habla. Para él y su mujer, con quien se turnaba para poder salir de ese pequeño habitáculo a otra habitación donde les habían dejado ropa limpia para poder cambiarse, no es de extrañar que el confinamiento haya sido un paseo y sepan valorar la rutina del día a día en una familia normal haciendo cosas normales.

Y si de AGRADECIMIENTO hablamos, no podemos dejar de mencionar a Meri que hoy está que no se lo cree.

Meri es la mamá de Lucía, una preciosa niña de 5 años a la que, como a Mateo, le diagnosticaron también leucemia. Hoy Meri tenía intención de acompañar a Eduardo para compartir su experiencia y agradecer a los chicos su gesto al colaborar con la investigación del cáncer infantil. Pero ayer por la tarde me llamó hecha un manojo de nervios porque los resultados que le iban a dar esa mañana para saber si la enfermedad de Lucía había remitido o seguía avanzando, no se los daban hasta hoy.

Mientras Eduardo y los chicos de 5º estábamos en el salón de actos, Lucía estaba con su madre en el “momento cuento” haciendo tiempo hasta que llegara la hora de “la noticia”.

Si mi última entrada del blog hablaba del poder de las palabras y del color dorado, creo que para Meri y Javi, padres de Lucía, unir dos de ellas como son  “REMISIÓN COMPLETA” en una sola frase te hacen tocar literalmente el cielo y, como dice Meri, estar en una nube.

Comparto aquí su mensaje de Instagram de esta mañana al conocer la buena noticia:

Y ya para cerrar el círculo deciros que los compañeros de Lucía, alumnos de 5 años del CEIP Gonzalo Fernández de Córdoba, van a escribir cuentos para colaborar también con la Fundación Criscontraelcácer. Y no, no es una casualidad, es una CAUSAlidad. Eduardo supo por CEN con C que un colegio iba a colaborar con ellos porque una de las alumnas del centro tenía leucemia pero él no sabía que se trataba de Lucía cuyo caso conocía y estaba en contacto con Meri. A su vez a Meri desde el colegio le informaron del proyecto de CEN con C y su intención de colaborar con una causa que apoyara la investigación de la leucemia infantil pero no sabía que iba a ser precisamente para el proyecto que Eduardo estaba poniendo en marcha. Cuando yo contacté con ellos por separado para hablarles del proyecto no sabía que se conocían…así que imaginaros la sorpresa para todos cuando supimos que todos, sin saberlo, estábamos conectados. Y ya si os cuento que Eduardo, Laura (Presidenta de El sueño de Vick) y Marta (autora de Piedras en los bolsillos y couch de acompañamiento oncológico) se conocen y que precisamente esta tarde Laura y Marta han realizado un directo desde Instagram sobre el cáncer infantil…seguro que a estas alturas de la película no sorprende a nadie.

Aprovecho para desearos a todos una FELIZ NAVIDAD llena de AGRADECIMIENTO por “el verdadero bordado de Dios” pues, aunque desde nuestra posición terrenal solo vemos algo confuso y desordenado,

el día que nuestra alma ascienda y lo vea desde el cielo seremos capaces de comprender que, desde el principio, había un plan perfecto para el bordado de nuestra vida.

¡FELIZ NAVIDAD!

EL PODER DE LAS PALABRAS Y DEL COLOR DORADO

Ya desde pequeña, cuando devoraba un libro tras otro, era fan de las palabras para transmitir y despertar emociones y sentimientos. Creo en su fuerza, su valor y su magia por mucho que digan que una imagen vale más que mil palabras…

Especialmente me maravillan las que llevan una historia escrita en sí mismas. Las hay en todos los idiomas y colores pero mis preferidas son las japonesas y hoy, que escribo sobre Laura, me llega, como caída del cielo, la palabra Gaman (我慢) escrita en color dorado que es el color del cáncer infantil.

Gaman significa resistir, seguir luchando a pesar de que todo indique que deberías rendirte y abandonar todo esfuerzo. Pero no lo haces; sigues luchando.

Eso es Gaman y eso, en esencia, es Laura.

Laura resistió la enfermedad de su hija Vicky pintándose una sonrisa en la cara todas las mañanas. Jugó al escondite con su hija de dos años en una habitación de hospital un día sí y otro también. Disfrutándolo. Valorándolo. Engullía, junto con otra madre-compañera-de-hospital, las revistas del corazón para tratar de  burlar lo dramático de su situación. Y aunque todo indicaba “que debía rendirse y abandonar todo esfuerzo”, no lo hizo. No porque “no le quedara otra que estar ahí y darlo todo” como me dijo Marta Brule, madre de Guille afectado de un cáncer-muy-muy-muy-complicado-de-contar y “CAUSAlmente” amiga de Laura, el día que quedé con ella para que me firmara mi ejemplar de su libro Piedras en los bolsillos. Porque como a Marta, a Laura también le quedaba otra.

A ambas les quedaban muchas otras alternativas, muchas otras actitudes,  muchas otras reacciones y acciones que tomar. Y las dos eligieron libremente, pudiendo haber elegido otras muchas, la de “pelearle al de Arriba” cada segundo de la vida de sus hijos Guille y Vicky.

Recojo las palabras que en su día escribí sobre Marta haciéndolas extensivas hoy a Laura y a todas las madres coraje (Meri-mamá-de-Lucía , Ana os pienso en este instante) que cada día tienen la opción de elegir y:

  • Eligen, pudiendo elegir rendirse, luchar.
  • Eligen, pudiendo elegir bajar los brazos, levantar el puño a lo Escarlata O´hara.
  • Eligen, pudiendo sumirse en la tristeza, ofrecerle a sus hij@s la mejor de sus sonrisas.
  • Eligen, pudiendo creer que es imposible, hacerlo posible.
  • Eligen, pudiendo soltar el otro lado de la cuerda, sostenerla y agarrarla fuerte.
  • Eligen, pudiendo elegir estar solas en su lucha, creer en la fuerza de los demás.
  • Eligen, pudiendo elegir confiar solamente en sus pequeños círculos de familiares y amigos, confiar en agrandar el círculo hasta el infinito y más allá.
  • Eligen, pudiendo sacar la peor versión de ellas mismas, convertirse en sus mejores versiones.
  • Eligen, pudiendo asumir una temprana derrota, una lejana VICTORIA.
  • Eligen, pudiendo darle la bienvenida a la muerte, mirarla de frente para luego darle la espalda y transformarla en un libro o en UN SUEÑO.

Y de estas dos últimas elecciones Laura eligió, pudiendo haber elegido no crear la Fundación El SUEÑO de VICKY por miedo a que le pudiera llevar a abrir de nuevo heridas cerradas y al sufrimiento, fundarla para compartir su experiencia vital con el único fin de transmitir al mundo el mensaje de que:

MIENTRAS HAY VIDA, HAY ESPERANZA

UNA ESPERANZA VESTIDA DE INVESTIGACIÓN

POR VICKY Y POR TODOS

PORQUE TODOS SOMOS VICKY

Por eso ayer, tanto Laura como yo, pudimos disfrutar de casi un centenar y medio de “pequeñas Vickys” en forma de niñ@s de siete clases de 5 años del Colegio Malvar en Arganda del Rey que este curso participan en el proyecto CEN con C.

Esta vez el Pirata Garrapata y el Cocodrilo Danilo no estuvieron solos…

La pequeña Vicky viajó hasta allí metida en una maleta de mimbre junto con su madre. Los niños pudieron verla y sentirla en doble formato: primero en formato figurita para acabar transformándose en formato  estrella luminosa, la que más brilla en el cielo ¡cómo no!

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Laura les supo explicar muy bien lo que es el cáncer hablándoles de células buenas y células malas. Les recordó la importancia de ponerse crema para proteger la piel, comer alimentos saludables para aumentar el número de células buenas, hacer deporte para fortalecerlas y no fumar para no destruirlas.

Las ocurrencias no tardaron en escucharse:

”Pues yo a mi abuelo le voy a esconder el vino y el tabaco”.

Y la verdad, según el tono y la seguridad con que lo dijo una rubita muy decidida, sé de un abuelo que se lo va a pasar en grande jugando a la búsqueda del tesoro con su nieta 🙂

No podría terminar esta crónica sobre el día de ayer sin mencionar otra palabra, esta vez no japonesa, que también engloba una historia: MACAEL.

MACAEL significa generosidad a manos llenas.

Marisol, Elena, Loli, Anabel, Cristina (la tata que como Vicky hoy es una estrella más) y Alberto son hermanos y residentes en Arganda del Rey en el mismo recinto familiar. Juntos como una piña pero no revueltos. Cuando la palabra “cáncer” llegó a su familia de manos de Jose, el marido de Anabel, se hicieron más piña si cabe. Mientras Jose se encargaba de matar “células malas” de su cuerpo, su hija Mara junto con sus primas Candela y Elena y sus tías mataban parte de su tiempo haciendo manualidades. Hicieron tantas que decidieron darle salida y su gran generosidad les llevó a organizar en su reciento familiar un mercadillo al que llamaron MACAEL (de MAra, CAndela y ELena). Todo lo recaudado lo donaron a la Fundación Aladina. Disfrutaron tanto, salió todo tan bien que eligieron repetir y volver a repetir hasta que, “como estaba escrito en las estrellas”, Laura llegó a sus vidas y con ella destinar la última recaudación a El sueño de Vicky.

Y ya para acabar la última conexión (o primera según se mire porque todo es relativo en esta vida).

Lorena, profesora de infantil del Colegio Malvar, supo de la existencia de El sueño de Vicky gracias al mercadillo MACAEL. Por eso, cuando apareció la combinación (cáncer + infantil + investigación) en su búsqueda, junto a sus compañeras de ciclo, por encontrar una causa solidaria con la que colaborar con los Cuentos Escritos por los Niños de 3º de infantil, eligió proponerles  la Fundación El sueño de Vicky.

Y así es como conocí a Laura

Podría seguir escribiendo sobre las múltiples CAUSAlidades, conexiones, sincronicidades y pequeños milagros que CEN con C me sigue regalando sin pedirlo y sin buscarlo…

Si El sueño de Vicky en esta experiencia terrenal fue el de regalar vida a niñ@s como ella, doy fe de que ya se ha cumplido con creces; pero es un sueño, tan, tan, tan bonito y tan, tan, tan necesario que merece la pena seguir soñando…

DE CÓMO LA ADVERSIDAD NOS INVITA A REIVENTARNOS DEJÁNDONOS MUDOS

¡Por fin nuestra primera visita de sensibilización de este curso 2020-21!

Contra todo pronóstico finalmente han sido 11 centros educativos con un total de 52 aulas los que han decidido recoger el guante del “desafío literario COVID19” para colaborar con 9 causas solidarias diferentes. Y hoy, por fin, nos hemos estrenado.

Los que me seguís habitualmente sabréis que en las visitas de sensibilización en la etapa de infantil me llevan “de la mano” el Pirata Garrapata y el Cocodrilo Danilo en un juego donde los niños demuestran su capacidad de ayuda avisando de la llegada del Cocodrilo Danilo al Pirata Garrapata cuando éste se queda dormido. Es una actuación de lo más sencilla, sin tablets, sin videos, sin pizarras digitales, sin música y SÍ con muchos gritos, nervios, risas, gran expectación y comentarios de lo más ocurrentes. Es increíble lo que un trozo de tela “con vida” puede despertar en los niños…

Dicho esto os podréis imaginar cómo me quedé cuando las profes de toda la etapa de infantil (14 clases en total) del Colegio Ntra Sra de Loreto-FESD me comunicaron que, debido a la “nueva realidad”, no podíamos hacer uso de ningún espacio de gran aforo del colegio donde agrupar a los niños teniendo que hacer sesiones individuales por aula…

Literalmente me quedé SIN PALABRAS.

¡Ni aun dividiendo las 14 aulas en dos días mi voz iba a poder aguantar semejante ritmo! Porque sí, una le echa muchas ganas, pero no es una actriz profesional y la voz aguda de falsete del Pirata Garrapata iba a terminar por pasarme factura sí o sí…a menos que…

A menos que, o bien redujera la sesión a la mínima expresión (cosa que no estaba por la labor) o bien ideara un medio por el cual el Pirata hablara lo menos posible. Y de la misma forma que me quedé yo, sin palabras, en ella encontré la solución: ¡el “nuevo” pirata Garrapata, además de tuerto, en esta “nueva realidad” iba a ser MUDO!

Y así ha sido. No solo ha salido bien sino que ha sido todo un éxito y un gran acierto porque hemos podido trabajar la inclusión de alguien diferente sin que ello provocara rechazo, risa, burla o sorpresa. Es más, los niños estaban encantados de poder ayudar a alguien que no podía hablar y yo más de poder descifrar el “lenguaje de signos improvisado” del Pirata sin tener que forzar mi voz.  Una prueba más de que solo frente a las adversidades nos vemos obligados a salir de “lo de siempre”, de nuestra zona de confort para adaptarnos a las nuevas circunstancias sin perder nuestra esencia, reinventándonos y creciendo.

Así pues esta mañana he quedado para el gran maratón de sesiones de visitas de sensibilización con Verónica, Fundadora de Saniclown y una gran enamorada de CEN con C a la que admiro profundamente por su entrega y su pasión, y parte de su gran equipo de Payasas de Hospital: Chapita, Volvoreta y Purpurina. Lo cierto es que nos hemos coordinado muy bien gracias a la cooperación de las “profes” que se han ido adaptando a nuestro ritmo quedándose algunas clases sin recreo y, en los casos en los que la seguridad lo permitía sin correr riesgos, hacer uso de la misma sesión para dos clases burbuja.

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Para el gran equipazo de Payasas de Hospital ha sido un verdadero regalo el poder actuar frente a un público infantil tan lindo y agradecido pues, debido a la pandemia, su labor en los hospitales ha desaparecido por el momento y estaban deseosas de ponerse “manos a la nariz”. No obstante, como Garrapata, también se han reiventado asistiendo actualmente a cuidados paliativos de hospitalización pediátrica domiciliaria, y produciendo programación de calidad para el canal gratuito del Hospital Niño Jesús que, al no recibir casi vistas, está teniendo por parte de los niños una mayor demanda. Con su magia, chispa, inventiva e ilusión han conseguido que los niños de 3 y 4 años viajaran en su nave de la imaginación hasta El Circo donde han presenciado un número de equilibrismo y algunos trucos de magia.

Esperamos que todo esto pase cuanto antes para que puedan volver a abrir “portales mágicos” en las habitaciones de los hospitales.

¿Por qué? Porque los payasos de hospital saben mucho de empatía, por eso cuando un niño dice algo que pone en “peligro” su idea, saben ir más allá… acercándose más a él. Un ejemplo el vivido con estos pequeños sin ir más lejos:

-¿Queréis que os cuente un secreto?- pregunta Volvoreta.

-¡Que la magia no existe! – contesta uno de los niños justo antes de que Volvoreta empezara su truco de Magia.

-Pues sí, ése era el secreto ¡que la Magia no existe! Y…si la Magia no existe…¡¡¡nosotros la podemos inventar!! ¿Inventamos la Magia chicos?

-¡¡Siiiii!!-han gritado todos-Y el que más fuerte lo ha hecho ha sido el descubridor del secreto.

Seguramente muchos hubiéramos caído en la tentación de convencer al niño de que sí, de que la Magia sí existe pero Volvoreta ha preferido darle la vuelta, empatizando, escuchando y aceptando al niño invitándole a su juego.

Y también de esa escucha de Saniclown, han añadido un nuevo concpeto a su Clown-Academia-Española como el de que  los payasos de Hospital son expertos en “Graciosidades”.

Mientras tanto, la próxima semana tienen una nueva cita tras la actuación del reinventado Pirata Garrapata-mudo para volar con los alumnos de 5 años hasta ese maravilloso mundo del Circo con todas las precauciones (casco, rodilleras, coderas, culeteras y…¡¡mascarilla!!). Ese día contaremos con Caroto, experto creador de “puertas humanizadas” y de pases de modelos, que sumará “momentazos” en las sesiones con l@s chic@s…doy fe de ello 😉

¡Gracias chicas por vuestra gran labor!

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Os habéis, o mejor dicho, nos hemos ganado un merecido descanso…

DIFERENTE Y DISTANTE PERO PRESENTE

Diferente y distante pero presente.

Sí, nuestras presentaciones de libros están siendo diferentes en tiempo y forma pero siguen estando presentes…que es de lo que se trata en estos tiempos en los que lo presencial se ha convertido en algo excepcional.

Hace una semana los alumnos de 1º de la ESO del Colegio Los Peñascales recibieron los libros que escribieron el curso pasado en 6º de primaria para colaborar con A.P.M.OU (la Asociación Cultural y Deportiva de Propietarios de Mascotas de Ourense). Nos quedaba un poquito lejos en su día para que vinieran a realizar una visita de sensibilización por lo que echamos manos de la tecnología y, mediante videos con preguntas y respuestas grabadas, se pudo llevar a cabo.

Hoy parece que todo nos queda un poquito lejos a pesar de estar cerca…

En muchos colegios no podemos entrar y en los que sí, tenemos que mantener distancia…de seguridad sí, sí…pero distancia.

Por eso agradecemos mucho a Alice, profesora de estos chic@s, que se tomara su tiempo para salir al aire libre y hacerles entrega de sus libros de cuentos con los que tanta ilusión escribieron para colaborar con una modesta Asociación que ya sabía antes de la pandemia (donde tener un perro para poder salir a la calle era todo un lujo) lo importantes que son las mascotas. Sin ir más lejos uno de sus fines reza así:

3.Fomentar respeto hacia los perros y promover conductas sociales positivas hacia los mismos, contribuyendo así al reconocimiento de su aportación a la sociedad como animales de compañía y/o de trabajo.

Esperemos que no haya que volver a vivir otro confinamiento para darle “valor” a nuestras mascotas…

Por nuestra parte, cuando todo apuntaba a escribir un (…) en nuestra trayectoria profesional, poder escribir una “,” y seguir presentes este curso escolar con los colegios que poco a poco nos han ido confirmando su participación…es poder poner ése punto de luz que tanta falta hace en este escenario tan oscuro que nos está tocando vivir.